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Big Tobacco e defensa del consumidor

Imaginen que un producto alimenticio que contiene arsénico, formaldehído y amoníaco se lance al mercado, y que los gobiernos no puedan hacer nada.

Este producto existe: es el cigarrillo. Y según la ley vigente, los gobiernos no pueden eliminar, regular ni reducir los aditivos que se le agregan.

Los cigarrillos, por ley, son un producto alimenticio. Pero Big Tobacco no brinda ninguna información en ninguna parte del mundo.

Los políticos, o la mayoría de ellos, son la base de los negocios de Big Tobacco. Ellos deciden el precio de venta, autorizan el uso de aditivos químicos en el cigarrillo, y están en posición de eliminar cualquier tipo de competencia. Al final es el consumidor el que paga cada día más por un producto que se vuelve cada vez más económico.

USA: el Congreso elimina las inspecciones a las tabacaleras

«Los hombres Philip Morris explican seguido públicamente que los aditivos son importantes para ellos para lograr el control tanto de la química como del sabor del cigarrillo. En efecto, sus especialistas en tabaco siempre han sostenido que los aditivos son una de las razones que le permiten a Philip Morris la compra de tabacos más baratos.» – BAT, February 1985, The Unique Differences Of Philip Morris Cigarette Brands

17 de octubre de 2004: una ley recién aprobada por el Congreso elimina la obligación que tiene el Gobierno Americano, de inspeccionar el tabaco proveniente del exterior a fin de controlar si ha sido tratado con sustancias químicas y pesticidas prohibidos en USA pero permitidos en otros países.

«Esto significa que el tabaco utilizado hoy por los productores de cigarrillos de Estados Unidos puede hacer que los cigarrillos sean aún más perjudiciales para la salud», declaró Tom Glynn, Director del Departamento «Science and Trends» de American Cancer Society.

El departamento de agricultura, Homeland Security Department y el Food and Drug Administration de los Estados Unidos siempre tuvieron autoridad para inspeccionar todos los productos agrícolas a fin de verificar que sean respetados los estándares establecidos por USA.

Funcionarios de estas organizaciones declararon que en el pasado no hubo ningún otro producto agrícola que haya entrado en los Estados Unidos sin este tipo de inspección. Los agricultores americanos también están en contra de la eliminación de los controles al tabaco importado del exterior.

Los agricultores americanos dicen ahora que quieren estar seguros de que su competencia extranjera no baje los costos de producción usando pesticidas como el DDT, prohibido en los Estados Unidos. Mas deben fiarse de la palabra de Big Tobacco, porque los controles han sido abolidos.

Ellos sostienen que los agricultores extranjeros utilizan productos químicos no permitidos en Estados Unidos, logrando obtener un tabaco más flexible y fácil de tratar. Si saben que el tabaco no va a ser inspeccionado, tomarán el camino más económico posible, declaró un productor de tabaco.

Big Tobacco se convierte en la «Autoridad»

Philip Morris USA tiene un programa para inspeccionar autónomamente el tabaco proveniente del extranjero que ellos utilizan, a fin de estar seguros de que no ha sido tratado con sustancias prohibidas, declaró el portavoz de Philip Morris Mike Farriss.

Lamar DeLoach, Presidente de Tobacco Growers Association de Georgia, dijo estar preocupado por la perspectiva de tener que confiar los controles a los productores de cigarrillos.

«Estoy perplejo: he constatado que todos los demás productos que ingresan a los Estados Unidos se encuentran sujetos a la inspección Federal que es la única garantía que tiene el ciudadano, pero el cigarrillo no. Si yo importo bananas y le digo al gobierno que no se preocupe de inspeccionar porque lo hago yo mismo, ¿qué tiene que pensar el consumidor?»

USA: Big Tobacco sigue delinquiendo

En Estados Unidos, por un lado Big Tobacco es capaz de «Abolir» las inspecciones al tabaco, y por otro, toneladas de documentos impactantes, antes confidenciales, se dieron a conocer al público y son la prueba de los delitos cometidos por el cártel de productores de cigarrillos.

El 17 de agosto de 2006 la jueza Gladys Kessler falló en forma definitiva en la demanda iniciada por el gobierno americano contra las más importantes tabacaleras, decretando que además de violar leyes relativas al crimen organizado, cometieron fraude en perjuicio del pueblo americano mintiendo durante décadas acerca del riesgo de fumar y haciendo campañas publicitarias dirigidas a niños.

La jueza Kessler falló diciendo también que las tabacaleras continúan aún hoy delinquiendo: «El imputado no ha dejado de estar involucrado en actividades ilegales…continúa engañando a los consumidores.»

En 2006, investigadores de Harvard School of Public Health de Boston confirmaron un estudio estatal que ponía en evidencia que el nivel de nicotina en los cigarrillos había crecido entre 1977 y 2005. La nicotina había crecido un promedio de 1,6% al año, y un total de 11% durante 7 años.

En USA, el Departamento de Justicia está tratando de que sean reintegrados 280 mil millones de dólares de ganancias de las tabacaleras, afirmando que dicha industria engañó al consumidor durante 50 años sobre los perjuicios que acarrea el cigarrillo. Pero en la Unión Europea, donde Big Tobacco hizo exactamente lo mismo, falta información y todo es completamente distinto.

EU: defensa del consumidor «Políticamente correcta»

«El amoníaco es el secreto de los Marlboro … Los Marlboro contienen hasta el doble de agentes químicos cancerígenos que los cigarrillos extranjeros… Philip Morris USA difunde noticias falsas sobre sus productos … Philip Morris admite producir cigarrillos que generan mayor adicción … Los cigarrillos extranjeros son más saludables» … No se trata de provocaciones de los Black Bloc, sino de los titulares de los más renombrados periódicos americanos: USA Today, Washington Post, Los Angeles Times.

En Estados Unidos Big Tobacco delinque, pero la información juega un papel clave. En cambio para Philip Morris todo es diferente en la Unión Europea, donde no hay reacción ante los crímenes de las multinacionales del tabaco. Aquí los mass-media no le han dado nunca la debida importancia a ciertas noticias, y el concepto de Defensa del Consumidor es desconocido, a pesar de la proliferación de las prohibiciones y de las campañas anti-tabaco.

Un estudio realizado en 2003 por Oregon Health and Science University, y publicado en NewScientists, dice que el contenido de «Free-base nicotina», o «Crack nicotina» es 35 veces más alto en algunos cigarrillos. El estudio quiere ayudar a elaborar una clasificación de la potencial adicción que genera cada marca.

Yesmoke ha analizado los cigarrillos vendidos en el mercado italiano, en su laboratorio equipado con instrumentos de última generación, y las diferencias en los niveles de amoníaco entre una marca y otra son sorprendentes. Pero a pesar de las innumerables publicaciones, hoy todo está como antes: ningún organismo se preocupa de realizar los controles.

En Italia se limitan a controlar los niveles de nicotina, alquitrán y CO. Pero no hay por qué sorprenderse: cuando los Yesmoke, cigarrillos«100% tabaco natural», se producían en Suiza, no se realizaba ningún análisis, y los organismos correspondientes se conformaban con una «autocertificación» del productor.

Pero los índices de nicotina resultan reglamentarios en los cigarrillos tratados con amoníaco. De esta manera, el consumidor, convencido de estar fumando un cigarrillo «Liviano», está fumando un cigarrillo «Potenciado» sin darse cuenta.

Italia: «Crack nicotina» se censura

Ocupó las portadas de los periódicos del mundo entero, una película (The Insider) ganó el Oscar, pero la «Crack nicotina» sigue siendo un tabú en Italia. Y la AAMS (Empresa Autónoma de los Monopolios del Estado) baja a la cancha para impedir que se hable de ello.

Según la AAMS, lo que Yesmoke dice sobre la «Crack nicotina» son «Afirmaciones graves y no comprobadas sobre terceros», y no pueden ser publicadas en el inserto informativo de las cajillas de los Yesmoke. De la «Crack nicotina» han hablado los más populares conductores televisivos americanos, ¿por qué en Italia debe haber ese misterioso silencio sepulcral?

Funciones públicas a la italiana…

«Si quieres fumar, elige cigarrillos de quienes no piensan joderte el cerebro». La expresión «Joderte el cerebro», utilizada en el inserto informativo sometida a la aprobación de la AAMS «no va de acuerdo con las funciones públicas ejercidas por la Administración, que no puede autorizar la utilización de tales expresiones».

Pero la verdadera «Función pública» de la AAMS debería ser bloquear las actividades promocionales de los productores extranjeros, sobre las que cierra los ojos.

«Los insertos deben contener exclusivamente datos sobre los productos, y deben carecer de aspectos promocionales», precisó la AAMS

El resultado es que Yesmoke debe renunciar al inserto informativo, puesto que hablar de la «Tecnología del amoníaco», perjudicaría indirectamente a Big Tobacco. Yesmoke no podrá informar al consumidor acerca de sus esfuerzos por reducir al mínimo el amoníaco natural presente en el tabaco, mientras que los productores extranjeros siguen sus campañas promocionales con la bendición de la AAMS

Ausencia de controles – ¿Qué hace la AAMS?

Los cigarrillos que se fuman hoy en Italia son «Paquetes sorpresa», porque nadie sabe lo que tienen adentro. En la práctica corriente, el que desee agregar amoníaco a los cigarrillos para aumentar la dependencia, puede hacerlo, ya que faltan los controles.

¿Cómo son actualmente los Marlboro que compramos en las cigarrerías? ¿Generan mayor adicción? ¿Y cómo eran en años anteriores? …¿Alguien sabe algo? Seguramente la AAMS analizó todos los cigarrillos. ¿Qué opina de los resultados obtenidos? ¿Está todo bien?

Para saber más

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