Cuando D'Alema, Visco y Diliberto competían por Big Tobacco

¿Se puede luchar por los derechos de los trabajadores y al mismo tiempo soñar con ser amigo de la familia Rothschild, o con «vivir» en Goldman Sachs?

Pilotos de Fórmula 1 - D'Alema, Visco y DilibertoEn tiempos de recortes presupuestales y de combate a la evasión, hay una historia olvidada que debería estar más vigente que nunca. Si después del fallo de la Corte de Casación del 21 de diciembre de 2001 se hizo la vista gorda ante los 120 mil millardos de liras evadidos por Philip Morris, se lo debemos agradecer a esos 3 individuos D'Alema, Visco y Diliberto.

Entre el orgullo gay y un debate sobre de los masones, entre una noche en el programa «Porta a Porta» y un simposio sobre la operación «Mani Pulite», entre una manifestación sindical y una marcha antifascista, estos 3 gilipollas estuvieron en la base del gigantesco robo que llevó a cabo Big Tobacco en nuestro país.

El hecho

En 1995 Philip Morris fue acusada de haber creado una organización estable cuya existencia había acarreado una evasión fiscal hasta ese momento, de 60.591 millardos de liras en 20 años.

El debate en el Parlamento comenzó en octubre de 1995, y Visco y el nuevo director de Ingresos, Romano declararon ante las comisiones de Finanzas de la Cámara y del Senado que la existencia de una organización estable de Philip Morris en Italia era discutible y problemática.

Junto a dichas afirmaciones la Administración financiera no había vertido a los jueces tributarios de Milán de primer y segundo grado, los elementos suficientes y adecuados para apoyar su existencia.

Pero la Corte de Casación en 2001, con dos sentencias sobre impuestos directos e indirectos, afirma la pretensión tributaria indiscutible de Italia, llevando a 120 mil millardos de liras el total que Philip Morris habría debido pagar.

…¡Llegan los refuerzos!

Justamente previendo este inevitable pronunciamiento jurisdiccional, el Gobierno, con D'Alema, Visco y Diliberto y con el refrendo de Ciampi, el 10 de marzo de 2000 emanó el decreto legislativo Nº 74 (fuera de sus facultades y por lo tanto inconstitucional).

Menospreciando un principio fundamental de la ley italiana según el cual nadie puede invocar el desconocimiento de la ley penal como justificativo, se decretó que no se sancionara por el delito de evasión fiscal a quienes hubieran encontrado dificultades en la interpretación de las normas que obligan al pago de tributos. Esta iniciativa liberaba de toda responsabilidad penal a evasores y cómplices.

Como consecuencia de ello, el Juez de Investigaciones Preliminares Pfeiffer de Milán, que estaba enviando a juicio a toda la cúpula internacional de Philip Morris a pedido del Fiscal Raimondi a cuya competencia habían pasado la patata caliente, archivó la acusación justamente en virtud de dicha ley en el único y aislado caso de su aplicación desde 2009 hasta hoy.







Sin Comentarios

Deja un comentario