Nueva York contra Yesmoke

El sitio suizo indudablemente ha batido un récord: sus «Rubios» no desembarcan en la noche en playas solitarias y no son vendidos por traficantes, sino que utilizan vuelos de línea regulares, tienen todos los documentos en orden y son entregados por el cartero…

El «Fiasco total» de Big Tobacco

Nueva York incluso prohibió en 2003, todo envío de cigarrillos por correo en ese Estado, oponiéndose abiertamente a las leyes federales a que están sujetas aduanas y correos.

Fiasco total: USPS (United States Parcel Service) no se mostró demasiado sensible a los problemas de Philip Morris, y los cigarrillos continuaron llegando a los consumidores sin interrupción alguna, en nombre de la Constitución de los Estados Unidos que garantiza, en la patria del libre mercado, el derecho de circulación interestatal de mercaderías.

También el fallo favorable a Philip Morris, que condenaba a Yesmoke por «Violación de Copyright y Competencia desleal» se había topado con aduanas totalmente insensibles.

El 18 de agosto de 2004 el juez establece que Yesmoke le tiene que pagar a la ciudad de Nueva York 17 millones de dólares.

Cronología

  • 2 de febrero de2004: La Ciudad de Nueva York demanda a Yesmoke
  • 18 de agosto de 2004: Sentencia a favor de la Ciudad de Nueva York

El comentario de Yesmoke

Como en los slot machines de Las Vegas, Philip Morris trata de hacer puntos por todas partes. El gigante da un maravilloso espectáculo sobre su influencia en el aparato público estadounidense haciendo entrar a la cancha a la «City of New York», versátil barco hospital no smoking que sabe transformarse en acorazado para Big Tobacco de ser necesario. Todo ello en evidente contraste con el comportamiento de Aduanas y Correos USA, mucho menos sensibles a las exigencias del gigante y a las de los «NYC Lawyers».

Este último ataque a Yesmoke quiere ser el tiro de gracia en el duelo entre la multinacional del tabaco y el negocio online número uno, a punto de comenzar en ese momento la producción de una marca en Suiza, a pocos pasos de las instalaciones de Philip Morris.

La «Asociación para delinquir» implicaría el traslado del asunto al plano penal y sería la jugada ganadora de la multinacional: en caso de asociación para delinquir, mafia y terrorismo, de hecho, se permite el bloqueo preventivo y automático de las cuentas bancarias suizas de una sociedad suiza, basándose únicamente en una sentencia que llega de ultramar.

Y de esa manera una empresa suiza y sus empleados podría terminar en KO de un día para otro si no se prestasen a este nuevo (y muy costoso) juego: el RICO (Racketeer Influenced and Corrupted Organization Act), que resume una infinidad de otras acusaciones, en pos del «por los siglos de los siglos».

Esta demanda se suma a otras 3 muy costosas «First class lawsuits» promovidas contra Yesmoke por Philip Morris: la de Copyright Infringment and Unfair Competition, la de traslado del dominio Yesmoke.com a Philip Morris y, dulcis in fundo, la de hacerle pagar a Yesmoke, culpable de haber vendido a los clientes de USA los Marlboro no autorizados, la «Multa» de 550 millones de dólares por compensation damages (con sentencia del 10 de marzo de 2005 el juez Gerard E. Lynch condena a Yesmoke a pagar $173,734,291.62 a Philip Morris).

Con éstas, y con las otras causas legales, el Gigante está tratando de derrotar al adversario con el clásico método de «Desangramiento por gastos legales», pues para demostrar ser ajeno al bullshit de acusaciones hace falta presentarse con un ejército de abogados para defenderse. El que no se presenta queda automáticamente condenado.

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