Guerras

Philip Morris contra Yesmoke

Philip Morris inicia, en 2001, una demanda que durará casi tres años, y que llevará a Yesmoke a los periódicos y televisiones de todo el mundo, aumentando las ventas del negocio suizo online más de 6 millones de cartones al año.

Philip Morris quiere que Yesmoke oculte a los consumidores americanos las páginas del negocio que ofrecen productos Philip Morris, sólo porque esos productos no están destinados al mercado americano.

Cronología

  • 23 de junio de 2001: Philip Morris intima a Yesmoke a cesar la venta de Marlboro;
  • 15 de Setiembre de 2001: Inicia el proceso – Yesmoke es acusado por Philip Morris de «Competencia desleal» y «Violación de copyright»;
  • 29 de enero de 2003: Llega la primera sentencia, Philip Morris gana sobre todos los puntos, pero el Correo y las Aduanas americanas, poco sensibles a los problemas de «Copyright» de Philip Morris, continúan entregando los cigarrillos;
  • 3 de Agosto de 2004: Philip Morris solicita a Yesmoke el pago de 548 millones de dólares en daños;
  • 19 de agosto de 2004: La victoria virtual de Big Tobacco – Philip Morris se apropia del dominio Yesmoke.com. Yesmoke continúa vendiendo cigarrillos a través del dominio Yesmoke.ch;
  • 12 de noviembre: Comienza en el sitio Yesmoke.ch la venta de las nuevas «Yesmoke» Made in Switzerland, la marca «Anti Big Tobacco» … y se venden más Yesmoke que Marlboro;
  • 16 de Noviembre de 2004: Aeropuerto JF Kennedy de Nueva York – Campaña intensiva «Anti-contrabando» – Son confiscados todos los cigarrillos;
  • 13 de Marzo de 2005: El veredicto – 548 millones de dólares, con descuento quedan en 173 millones…;
  • 30 de agosto de 2006: Philip Morris se apropia de la marca «Yesmoke» en USA.

La venta online de cigarrillos – Cómo funcionaba – Por qué las Aduanas de USA no hacían pagar impuestos

Los cigarrillos vendidos online y despachados por correo internacional desde Suiza eran comprados al por mayor como productos de exportación, y eran enviados a los consumidores finales en paquetes que contenían 200 cigarrillos cada uno, desde una logística ubicada en el interior de un área aduanera. Provistos de una declaración de aduanas regular, los productos debían pagar impuestos sólo en el país de destino final. Pero ¿qué hacían las aduanas de los países de destino? La logística de Yesmoke en SuizaSólo algunas aplicaban los aranceles al recibir las mercaderías, como Canadá, donde se abrió un nuevo, legítimo canal de distribución decididamente más conveniente que el tradicional. En Ontario, Canadá, de hecho, aun pagándole al cartero los aranceles aduaneros al recibir el paquete, el ahorro, si se compara con la compra tradicional, era de hasta 26 Dólares Canadienses por cartón. La mayor parte de los países, empezando por USA, nunca pidieron pago de aranceles aduaneros, dejando a los cigarrillos absolutamente «Duty-free», determinando el boom de ventas online de cigarrillos. De hecho, el pago de los derechos de aduana abriría un nuevo, legítimo e independiente canal de distribución fuera del control de Big Tobacco, con precios competitivos y mayor libertad de elección. Esto es precisamente lo que no quiere Big Tobacco, y explicaría el comportamiento de las Autoridades americanas.

La posición de las autoridades y de los bancos suizos

Las Aduanas Suizas no son sensibles a los problemas de Copyright de Philip Morris. Dan una respuesta negativa a la carta de David H. Katz, Director del Departamento Brand Integrity de Philip Morris, que solicitaba que los embarques de Marlboro cesaran, insinuando también posibles actividades de financiamiento al terrorismo internacional. Para detener a Yesmoke sería necesaria la decisión de un juez Suizo, eso es todo. Pero el juez, probablemente, no acogería las solicitudes de Philip Morris. Por eso el gigante del tabaco no demanda en Suiza. Philip Morris demandó en USA y ahora está tratando de aplicar el fallo de la sentencia en Suiza. Pero hay otro término que se repite frecuentemente en los comunicados de Philip Morris: «Contrabando». Los cigarrillos, en efecto, llegan al destinatario duty-free, porque los impuestos no le son pedidos por las aduanas de USA, a pesar de que los paquetes vienen con declaración de aduanas. Y respecto al «Contrabando» las Autoridades Suizas son categóricas: despachar cigarrillos a USA es legal, en base a la Universal Postal Convention, del 15 de Setiembre de 1999. La misma ha sido ratificada tanto por Suiza como por USA, y los cigarrillo se encuentran entre los productos permitidos. Prohibiendo dichos embarques Suiza estaría violando los acuerdos. El problema no está en Suiza, sino en la falta de impuestos por parte de las aduanas americanas. Cada paquete, de hecho, va acompañado de una verdadera declaración aduanera para uso de las autoridades americanas competentes. Además Suiza trataba de cooperar para facilitar y agilizar la imposición de tasas a los paquetes que, misteriosamente, los colegas americanos jamás hicieron. Esto fue confirmado por Fritz Weber, Director de Aduanas suizas, durante el programa «Falò», de la Televisión de la Suiza Italiana, el 24 de marzo de 2005. Los cigarrillos continuarían llegando a las puertas de los hogares de los felices compradores rigurosamente duty-free. La explicación de todo reside en el hecho de que en caso de imposición de tasas, los cigarrillos comprados por correo costarían menos que en el negocio de al lado, y darían vida a un nuevo, legítimo sistema de distribución, no favorable a Big Tobacco.

Bancos suizos & Big Tobacco

Philip Morris demanda al negocio online Yesmoke, y entonces empiezan los problemas con los bancos: UBS, Banco di Lugano, Banca del Gottardo, Corner Bank, Credit Suisse, uno tras otro, dan la espalda al cliente Yesmoke, con las excusas más ridículas y desconcertantes. El temor determina situaciones paradójicas que revelan una falta total de espíritu crítico. Las respuestas de los bancos suizos, tipo: «…Lo lamentamos, pero se trata de un producto perjudicial para la salud» revelan un limitado provincialismo. Su verdadero temor puede deberse a los riesgos que sus cuentas en USA podrían correr, con comportamientos nada agradables para los grandes productores de cigarrillos.

UBS

Desde el comienzo de sus actividades en el 2000, Yesmoke tenía sus cuentas bancarias en Unione Banche Svizzere (UBS), principal banco del país. Pero en 2001 llega la primera sorpresa: «Yesmoke comercializa tabaco, un producto perjudicial para la salud». Esto es ridículo, sobre todo porque Suiza custodia los capitales de los gigantes del tabaco. Además Yesmoke «Vende cigarrillos online», y también por este motivo fue invitada a cancelar sus cuentas. Pero ¿qué tiene que ver la venta online? Ninguna autoridad de ningún país le había notificado nada a Yesmoke respecto de la venta online, ninguna investigación, ninguna indiscreción, absolutamente nada. Para mejor, las autoridades suizas habían sido claras con Philip Morris: despachar cigarrillos a los Estados Unidos es legal. Pero en realidad otra «autoridad» había entrado en el juego: Philip Morris.

Banco di Lugano

Este banco, propiedad de UBS, se ocupa de la gestión de recursos. Aquí hay cuentas privadas de hombres de la Yesmoke, que son invitados a cancelarlas por ser «Personas no gratas». Pero no hay decisiones por parte de ninguna autoridad, no hay acusaciones, ni siquiera rumores, estos son clientes como todos los demás. Pero para este banco el cliente se ha vuelto no grato.

Banca del Gottardo

Entonces Yesmoke transfiere sus cuentas a Banca del Gottardo en la vigilia del ataque de Philip Morris. Pero ni bien el coloso inicia la demanda, el 15 de setiembre de 2001, se invita al cliente a retirarse: «Vende un producto perjudicial para la salud».

Cornèr Banca

Este banco antes le pide a Yesmoke un depósito de 3 millones de dólares como garantía en caso de que Philip Morris crease «Problemas» al banco, sin tener idea de cuáles problemas se podría tratar. Pero poco tiempo después, tomados los 3 millones de dólares, el banco rehúsa abrir la cuenta. El dinero les será devuelto luego de pasados muchos meses.

Credit Suisse

Este banco muestra al inicio un inesperado coraje, aceptando al cliente Yesmoke en el otoño de 2003. Pero el 19 de agosto de 2004 Philip Morris se apropia del dominio Yesmoke.com, que exhibe como un trofeo a partir de ese momento. Se trata del primer caso del ese tipo en la historia de Internet. Este hecho, para Credit Suisse, en lugar de ser considerado el cierre potencial de una sociedad suiza, obtenido por medios telemáticos por los Estados Unidos y sin que ningún juez suizo tenga nada que decir, constituye el pretexto para liberarse del incómodo cliente. El problema es siempre el mismo: «Yesmoke comercializa tabaco, un producto perjudicial para la salud». Pero si una sentencia suiza no tiene validez en USA, ¿ por qué desembarazarse inmediatamente del cliente en Suiza? Evidentemente es un caso de puro servilismo; sólo el fallo de un juez suizo debería determinar las decisiones del banco. Y ¿cómo se pueden tomar decisiones irracionales de ese tipo, por temor a Philip Morris, una sociedad que ha sido condenada justamente por contrabando? Los presuntos crímenes de Yesmoke se remiten sólo a «Competencia desleal» y «Violación de copyright», por haber despachado a los consumidores americanos Marlboro made in Switzerland, destinados al mercado europeo.

El relato del «Encuentro cercano» con la multinacional del tabaco

Esto es lo que puede suceder cuando Big Tobacco decide imponerse sobre alguien. Y así intimida sin amenazar, así aísla a sus enemigos sin cometer actos criminales. Philip Morris, en efecto, trata de obtener lo que quiere usando los estereotipos y los temores de la gente, creando situaciones paradójicas con resultados sorprendentes.

Este es el efecto multinacional: agresividad o temor ciego

Este es el efecto multinacional: agresividad o temor ciego

El 15 de setiembre de 2001 Philip Morris le inicia causa a Yesmoke por «Violación de copyright y competencia desleal». Yesmoke comienza a defenderse, y sus abogados aconsejan que sea aceptada enseguida la notificación de Philip Morris, sin pasar por el Tribunal de La Haya. «De esta manera podemos ahorrar tiempo y evitar irritar a los jueces americanos y a la Philip Morris», dicen los abogados. Big Tobacco trata de asustar, y comienza a pedir documentos, entre los cuales, listas de los proveedores de Yesmoke, banco de datos de los clientes, nombres de los empleados, obreros y colaboradores, balance de la empresa. Philip Morris quiere saber todo, aun cuál es el monto de la cuenta de teléfono. Pero lo más sorprendente es que, según los abogados y la Oficina Fiduciaria de Yesmoke, el pedido de Philip Morris es legítimo, y las informaciones son entregadas sin preocupación porque habrían de ser usadas sobre la base de la confidencialidad. La entrega de este tipo de información, aun a un magistrado de un país extranjero, es un delito grave para la ley suiza, pero para los abogados de Yesmoke la misma es «Obligatoria». La negativa lleva por lo tanto a un conflicto abierto con los abogados, y Yesmoke abandona causa y abogados. En enero de 2003 el abogado americano de Yesmoke, en vez de «No hacer nada» como se le había pedido, manda una respuesta en nombre de Yesmoke, informando a la corte que su cliente «No tiene intención de contestar». El fallo del 29 de enero es a favor de Philip Morris en todos sus puntos. Las autoridades suizas siempre habían sido categóricas respecto de la legitimidad de las actividades de Yesmoke, dispuesta a comparecer ante la justicia suiza. Pero a pesar de ello, el abogado suizo de Yesmoke, en una carta dirigida al estudio fiduciario que trabajaba para Yesmoke, recuerda las obligaciones impuestas a esta última en la sentencia americana: «Quisiera subrayar la importancia de las prohibiciones impuestas a todos sus empleados y colaboradores. El abogado americano de Yesmoke se encuentra a vuestra disposición para cualquier aclaración; creo que es indispensable ser conscientes de las posibles consecuencias que acarrearía la violación de las obligaciones impuestas por la sentencia». ¿Por qué el abogado americano queda «a disposición» del estudio para aclaraciones correspondientes a las obligaciones de la sentencia? ¿Nosotros no le habíamos indicado «No hacer nada»? ¿Por qué todos se preocupan de informar al estudio fiduciario de los «Riesgos» que corren quienes trabajan para Yesmoke? Yesmoke desarrolla una actividad perfectamente legal, con más de 90 empleados que trabajan bajo la atenta mirada del Correo y de la aduana suiza; hasta tiene oficinas en el interior de la aduana. Pero alguien, aparentemente demente y pagado por la misma Yesmoke, trata de hacer cerrar la empresa. Éste es sólo el principio del aislamiento absurdo que se construyó alrededor de Yesmoke.

«Violación del mandato fiduciario»

Al comenzar la demanda, Philip Morris solicitó todos los documentos de Yesmoke; a continuación de ese pedido, y de la desconcertante presión contra la compañía por parte de sus propios abogados y de su estudio fiduciario, Yesmoke abandonó la causa. Todos sabemos que en Suiza la privacidad es sagrada; es impensable que informaciones, de cualquier tipo, le sean brindadas a cualquiera que se presente. Solamente una autoridad, la Suiza, puede violar esta privacidad – esto es lo que todos creemos. Pero Philip Morris no tiene límites, sus hombres son verdaderos magos. Controlando los fax enviados a nombre de Yesmoke desde el estudio fiduciario, encontramos las copias de los documentos enviados a los abogados americanos de Yesmoke, con un adjunto que dice: «Les enviamos los siguientes documentos… Seguirá una copia legalizada original». El archivo contenía toda la información que «Obligatoriamente» debía ser enviada a la Philip Morris. En el documento estaba todo lo que la sociedad americana quería: entradas, impuestos pagados, además del monto exacto de la factura del teléfono, las sumas pagadas por suministros, etc. Afortunadamente, el archivo no incluía la lista de clientes de Yesmoke, que no era materia del estudio fiduciario, pero no nos cabe duda de que ésta también,de haber sido posible, habría sido incluida. Entregar documentos a alguien, sin la autorización del propietario de los documentos, es un delito de una gravedad sin precedentes para la ley suiza: «Violación de mandato fiduciario». Y la misma Yesmoke había claramente rehusado entregar documentos a sus abogados americanos. Según todos los abogados, «No se le había dado nada a la Philip Morris». Pero en una carta fechada agosto 2003, enviada por David H. Katz, Manager del Departamento «Brand Integrity» de Philip Morris, a la dirección de Correos Suizos, se leía: «Basándonos en la información que hemos obtenido», y la carta continuaba, haciendo referencia a las informaciones enviadas desde el estudio fiduciario. Más adelante Philip Morris entregará toda la documentación durante el proceso, comprobando irrefutablemente el delito cometido por el estudio fiduciario suizo de Yesmoke y por sus abogados americanos y suizos. En este punto Philip Morris sabe todo acerca de Yesmoke – de la A a la Z… Las leyes suizas para la protección de la privacidad no son un obstáculo para Big Tobacco.

La fuga

La historia continúa, llena de misteriosos imprevistos. Yesmoke decide tomar las más elementales precauciones: proteger sus bienes, su capital, sus marcas de fábrica y sus dominios Internet. Pero aquí continúa sintiéndose «El efecto multinacional». Para transferir fondos es necesario un giro bancario, pero nadie del estudio fiduciario quiere firmarlo. La historia se torna cada vez más absurda. Para estos «Expertos profesionales» es claro que la sentencia es americana, pero la Philip Morris podría abrir una causa en Suiza, donde «Ciertamente ganaría». Y al momento de cobrar los daños financieros, Philip Morris, sin encontrar ni siquiera un dólar en las cuentas de Yesmoke, podría «Crear problemas» a quien hubiese firmado las transferencias bancarias. El estudio fiduciario subraya también que «Philip Morris ahora posee la lista de todos los empleados y colaboradores» (…). La situación es absurda: una sociedad opera en Suiza para tener eficiencia, estabilidad y seguridad, y se encuentra en la situación opuesta, a raíz de un posible futuro proceso in Suiza por parte de Philip Morris, en el cual una probable victoria de Philip Morris podría llevar a un posible pedido de resarcimiento de daños. Luego de dos semanas de paradójicas y absurdas tratativas, finalmente Yesmoke logra abandonar el estudio fiduciario con todo el capital.

¿Eran transmisores disfrazados de bombas, o bombas disfrazadas de transmisores?

Falso paquete bomba Marlboro

Falso paquete bomba que Philip Morris envió a la sección logística del negocio online Yesmoke

¿Qué eran esos extraños artefactos hallados en Yesmoke en 2004 (en plena «Guerra» con Big Tobacco), en tres cartones de cigarrillos producidos por Philip Morris? La Policía Suiza dijo: «No son transmisores, no son bombas». La única cosa segura, porque fue admitido directamente, era que llegaban desde Philip Morris, los «Artefactos» eran propiedad de Philip Morris. La explicación dada al periódico Corriere del Ticino por Marc Fritsch, vocero de Philip Morris International fue conmovedora:

«El objetivo era seguir el recorrido de los cigarrillos, identificar el destino final, prevenir las ventas ilegales o los fraudes fiscales y aduaneros.»

Los extraños objetos podían transmitir, pero sólo hasta una distancia máxima de 2 km; habrían sido inútiles para seguir el recorrido de una carga de cigarrillos transportada por barco, tren, camión por el mundo. No tenían ninguna utilidad práctica, excepto parecer bombas. Pero en caso de profundas investigaciones, eran sólo «Transmisores». Falso paquete bomba ParliamentPero los artefactos utilizados en la actualidad son delgados como una hoja de papel. Existen transmisores microscópicos, tan pequeños que podrían caber en un único paquete sin molestia alguna para el fumador que lo ha adquirido. ¿Por qué Philip Morris no usó estos instrumentos en el 2004, cuando sembró el pánico entre los empleados de la empresa? Tal vez el secreto estaba en el escándalo que habría hecho en la prensa el que hubiera recibido las «Bombas». Así, comprando el periódico, los hombres Philip Morris habrían leído la noticia del hallazgo del artefacto, y habrían rastreado cómodamente la dirección del destinatario.   Falso paquete bomba LMSi fue así, ¿qué mente retorcida pudo haber tenido una idea similar? ¿Cuáles fueron los impulsos que llevaron a tal elección? Tal vez la falsa bomba representaba solamente un pequeño desahogo de los deseos prohibidos del ideólogo, aspirante a «Rambo», ¡de enviar una verdadera! La bomba de carnaval, eventualmente «Transmisor contra el fraude fiscal y aduanero», no debe ser subestimada, pues podría tener varios fines:

  • Asustar;
  • Lograr la clausura de la logística de Yesmoke para inspecciones, infligiendo el primer gran golpe a la empresa. Pero ni siquiera una hora de trabajo se perdió;
  • Lograr despidos en masa de los empleados de Yesmoke: pero sólo 3 se dieron a la fuga, de un total de 90 empleados;
  • Perjudicar la imagen de Yesmoke, presentándola como una sociedad envuelta en eventos que deben ser investigados- que pueden llevar a cualquier tipo de conclusión.

16 de Noviembre de 2004 – Aeropuerto JF Kennedy de Nueva York: el ataque a Yesmoke

Después de 30 millones de cartones de cigarrillos de Big Tobacco, el sistema colapsó con el primer«Yesmoke»… Mientras vendía Marlboro a los fumadores americanos, Yesmoke había construido un establecimiento en Suiza para producir los «Yesmoke», con una capacidad anual de 25 millones de cartones de 200 cigarrillos. Y el 12 de Noviembre de 2004, cuando se pone en venta online el nuevo cigarrillo, se venden más «Yesmoke» que Marlboro!

El avión de los «Contrabandistas»

El avión de los «Contrabandistas»

El 16 de noviembre una campaña intensiva contra el correo regular, de «Al menos nueve agencias de investigación federales, estatales y locales» deja a los destinatarios de todo el correo proveniente de Suiza a la espera y sin noticias. El Boeing 767 de DHL que transportaba la primera carga de los nuevos cigarrillos «Yesmoke» made in Switzerland, prontos para pagar los impuestos de aduana, es bloqueado y 150 mil cartones de cigarrillos son confiscados. La campaña intensiva en el J.F. K. de Nueva York parecía una escena grotesca salida de una película cómica digna de las grandes producciones hollywoodenses, en la que cientos de agentes, armados hasta los dientes, «Atacaban» un avión de DHL cargado de correo regular, que estaba a la espera del pago de impuestos de aduana.

Las sacas postales con los cigarrillos

Parte de las sacas postales con los cigarrillos enviados por Yesmoke al JFK de Nueva York

Pero ¿por qué cientos de agentes? La espectacular intervención formaba parte del guión de la película «Contrabandistas» de Yesmoke, querida por Philip Morris. Según la prensa, la policía habría efectuado la operación a partir del aviso de un «Soplón» que había revelado la existencia de un avión lleno de cigarrillos «De contrabando», que llegaba diariamente desde Suiza. Las autoridades declararon que se trató «Del mayor secuestro de cigarrillos de contrabando en la historia del Estado de Nueva York». Desde ese momento, en el ámbito de la «Lucha contra el contrabando», todo cartón de cigarrillos proveniente de Suiza sería confiscado por la aduana americana. Philip Morris había triunfado, pero algo nuevo había comenzado a emitir sus primeros gemidos. Era Yesmoke, una nueva marca con la que Big Tobacco deberá confrontarse en el futuro.

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